martes, 9 de octubre de 2012

Ese largo día sin otoño

Un niño sale de su casa a comprar tortillas.
Un niño aguarda tras la reja, ser recogido por su tía -Tita-, de la escuela primaria pública.
Un niño persigue bombas de algodón, corriendo sobre el pavimento.
Un niño aún más pequeño, arroja una moneda de diez centavos contra el camión desde el que miras.
Un niño no consigue contener el sueño al interior de los pechos colgantes no de su madre sino de la mujer de al lado.
Un niño se ha enfurecido
Con el paso del tiempo o consigo mismo
Con la madre de la esposa de su padre
O con las tetas lejanas de su madre misma
Un niño con el brazo enyesado, mira los párpados cerrados.
Mira los labios entreabiertos
Mira la línea que baja del ceño a la ceja
O al iris contraído
Al zoom in
Despiadado
Un niño camina mirando el piso, carga en la espalda la petaca que fue de su padre y que pese a las críticas, él ama.
Un niño porta orgulloso, el desentonado uniforme -obsequiado por mamá-, del fracasado equipo de la liga nacional,
Anda en tacos
Y medias
Y espinilleras
Y no teme
Ni a la vergüenza.

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